No voy yo a descubrir, ni lo pretendo, que el secreto mejor guardado de la cocina, o más bien de la acción de cocinar, es el acto de meditación activa que se genera a su alrededor. Que cocinar es un acto puro y generoso en si mismo nadie lo pone en duda, pero que alcanza un grado más cuando se
ejerce desde la perspectiva de reflexión espiritual, eso es ya, harina de otro costal.
Desde esta perspectiva tan personal nace la necesidad de hacer pública la edición de este blog, que pretende ser un ejercicio semanal de acercamiento al lector a un universo de sensaciones, irónicas unas, mayéuticas otras, aunque todas entrelazadas entre sí por el hilo conductor de la propia imaginación.
Parafraseando a Machado en "quien habla solo espera hablar a Dios un día", quisiera hacer un alarde de valentía e incorporar el sentido místico de sus palabras al lema de este humilde ejercicio en "quien cocina solo espera cocinar para Dios un día" .
Como individuo que ya ha pisado la raya de los 50, quisiera ayudar a los que tienen, a cierta edad, esa necesidad vital por superar el hecho a "estar solo", y a aquellos que, por circunstancias de la propia vida y sus azarosas consecuencias, nos hemos visto abocado a ello.
Compartiendo estos momentos, de reflexión/visión/cocina/opinión/audición, quisiera hacer llegar mi más profundo agradecimiento a todas aquellas personas que me hacen sentir vivo todos los días, sin otro motivo más que gozar en el fluir instantáneo de la misma/vida/misma.
Y como ya está bien de tanta, como diría mi hijo, "casa de la pradera", en referencia al pasteleo que supone la contemplación de un modelo de vida virtuosa y familiar, dulce y amable, con que nos adoctrinaba aquella famosa serie televisiva protagonizada por Michael Landon. Es en este propósito, de hacer valer mis artes culinarias y su universo al servicio de la Humanidad que lo quiera compartir, que paso a narrar la primera receta con la que reflexiono sobre lo conveniente o no, siempre a nivel personal, de editar este blog. Se trata de un BACALAO AL AJO ARRIERO con un punto exótico al aroma de cúrcuma y jengibre, que añaden un color algo picante y refrescante al siempre sabor terráqueo del pimiento morrón y el ajo.
-350 grs. de bacalao desalado.
-1 cebolla.
-1 pimiento verde.
-1 pimiento rojo o morrón.
-3 dientes de ajo morado.
-1 guindilla.
-1 tomate maduro.
-Una pizca de pimentón agridulce de La Vera.
-Una pizca de cúrcuma y jengibre (optativo).
-Aceite y sal.
Elaboración:
Entre el debate de ideas que se genera sobre la conveniencia o no de exponer públicamente tus emociones, conocimientos y creencias, está la de desnudar tus melomanías y con ello una parte muy sincera y personal de ti. Pues que, estando en éstas, me digo: Por qué no?. Y, no encontrando ninguna contraindicación al propósito, inicio el preludio de una serie narraciones/recetas que iré subtitulando conforme los gustos culinarios y el contexto social y/o cultural me lo vaya sugiriendo.
Comenzamos pues sofriendo-dorando la cebolla, cortada en daditos, a la que añadiremos los ajos laminados y los pimientos también cortados a dados. Una vez pochada la mezcla, incorporamos el bacalao desalado y desmigado al que hemos añadido una guindilla . Dejamos hacer 2-3 minutos e incorporamos el tomate troceado o rayado y rociamos con polvo de pimentón de La Vera, cúrcuma y jengibre, a discreción. La mezcla estará lista en cuanto termine la reducción de la salsa del tomate.
Y como se trata lograr el propósito de cocinar para uno mismo, y dado que, nos sobrará parte de la elaboración, podemos guardar/congelar cuantas raciones estimemos, y así, consumirlas en tiempos sucesivos, bien de la misma guisa, bien probando nuevas vías: unas croquetas de suave bechamel por ejemplo, o rellenando unos pimientos del piquillo, e incluso en revuelto.
Nota del autor:
En el proceso podemos deleitarnos con un vídeo/audio del grupo Extremoduro y cualquiera de sus cuatro movimientos insertos en el álbum "La Ley Innata". Es gratificante escuchar la reivindicativa /desgarradora poesía musical del placentino Robe y su grupo. Por cierto que, recientemente, ha recibido la medalla de oro de la Junta de Extremadura, ejecutando un memorable discurso en el acto de recogida de dicho premio, reivindicando un mayor apoyo de las instituciones públicas para con la cultura en general, y la música en particular; sin olvidar la realidad social y el compromiso personal para con su tierra extremeña. Chapo Robe !.
Acompañamiento:
Vienen bien como guarnición, un salteado de pinateles o rovellons, al gusto de cada uno ; eso si, todo bien regado con un caldo joven, maduro o viejo de la comarca del Priorato, a elegir, por supuesto, según del paladar y bolsillo de cada cual.
Y como broche final, o postre, podríamos cerrar tan suculento ágape con un bocadito de brazo gitano o palo de nata acompañado con un café expreso de tueste natural.
Conclusión:
En este primer maridaje entre cocina y meditación obtengo la siguiente conclusión: que ante la necesidad en comunicar cualquier tipo de arte o sabiduría, el individuo que se precie debe de tener un propósito claro, no defraudarse a si mismo. Así, que una vez vencido el primer miedo escénico, y hablando en jerga taurina, no queda más remedio que armarse de valor y tirarse al toro, a desmayar la figura en los pases, a derramar el perfume que uno lleva dentro sintiéndose maestro, y a deleitar al público si ello es posible. Va por todos Vds.

Eres un artista pepe.
ResponderEliminarComo echo de menos nuestras tertulias y nuestros vinitos.
Te deseo lo mejor y tomare nota de tus recetas.
Un abrazo